Etimología:

Etimológicamente el nombre de Pucalá no tiene muchas referencias, se dice en algunos escritos que deriva de la palabra quechua “PUCARA”, que según algunos investigadores significa “FORTALEZA” y para otros “TIERRA ROJA”. Lo cierto es que ambas denominaciones van de la mano perfectamente con el corazón y el espíritu valiente y aguerrido de su gente para defender su dignidad y patrimonio.

Fuertes y nobles también son sus campos de cultivo, que incansables, continúan brindando las mejores cañas de azúcar del Perú; cuyo producto “AZÚCAR PUCALÁ”, ha merecido varios reconocimientos internacionales a la calidad.

 

Constitución: 

La Sociedad Agrícola Pucalá Ltda. (Hoy Agro Pucalá S.A.A.), se constituyó mediante Escritura Pública por María E. Izaga de Vargas, Francisca Adela Izaga, María Rosa Izaga de Silva, María Teresa Izaga de Castañeda, María Josefa Izaga  y José Enrique Izaga, el 05 de Marzo de 1908, extendida ante el Notario Martín Herrera e inscrita a fojas 77 del tomo 35 del Registro de Sociedades Mercantiles de Chiclayo.

 

Evolución histórica:

Agro Pucalá S.A.A., desde 1908 a la fecha ha pasado por tres grandes etapas: Época de Hacienda (1908 – 1969), Época Cooperativa (1970 – 1999) y Época de Privatización (1999 – a la fecha).

1.- Época de Hacienda.-

Se caracterizó por la presencia del “hacendado”, “gamonal” o “patrón”, que era la suprema autoridad de la hacienda. Él tenía la facultad exclusiva para administrar su empresa de la forma que mejor le pareciera. Él decidía quién debía trabajar en su hacienda, en qué puesto de trabajo, cuánto debía ganar y hasta el tipo de castigo que debía imponérsele al trabajador que resquebrajaba su autoridad.

De allí que se diga que las haciendas en sus inicios fueron centros de explotación de mano de obra; en la que los hacendados no sólo tenían en propiedad las tierras, sino la vida misma de las personas.

En la Época de Hacienda y durante los primeros años de la Época Cooperativa, Pucalá tuvo una área adjudicada de 22,286.01 hectáreas; de las cuales, 8,058.52  estaban cultivadas de caña de azúcar.

Para regar estas hectáreas, no sólo contó con el agua que recibía por gravedad de los ríos Taymi y Lambayeque, sino que contó con 124 pozos tubulares operativos, distribuidos en todos los centros poblados de su jurisdicción.

Otras características resaltantes de esta época es que se otorgaba la “paila” o ración cocida a los trabajadores cortadores de caña de azúcar; el “bono de subsistencias” que se otorgaba semanalmente a todos los trabajadores y que consistía en una dotación de arroz, azúcar, menestra, café, carne y pescado, de acuerdo a la carga familiar. También se otorgaba a todos los trabajadores un “bono de tela” para confeccionar su ropa de faena.

A los alumnos, hijos de los trabajadores, se les otorgaba un desayuno y un corte de tela para que confeccionen su uniforme escolar.

 

 2.- Época Cooperativa.-

Por Decreto Supremo Nº 46-70-AG, del 03 de marzo de 1970, se declaró la afectación de la Sociedad Agrícola Pucalá Ltda. S.A., en virtud del Decreto Ley Nº 17716 (Ley de Reforma Agraria). La Hacienda Pucalá se convirtió en Cooperativa Agraria de Producción Pucalá Limitada Nº 36 (CAP. PUCALÁ LTDA. Nº 36).

En esta fecha se constituyó el Comité Especial de Administración del Complejo Agroindustrial Pucalá S.A.; quienes después dieron pase para que administren la empresa al Consejo de Administración, Consejo de Vigilancia y Comités Especializados de Campo, Fábrica, Administración y Servicios.

La mala administración de los trabajadores que administraron la empresa a través de los Consejos y la mala política del gobierno central, fueron determinantes para que Pucalá, al igual que otras empresas azucareras del país, poco a poco fueran entrando en una severa crisis social, económica y financiera, que determinó el cambio de modelo empresarial: de ser cooperativa pasar a empresa privada, en virtud del Decreto Legislativo Nº 802, dado por el gobierno de Alberto Fujimori Fujimori, el 12 de marzo de 1999.

 

3.- Época de Privatización.- 

Según Fujimori, el propósito el Decreto Legislativo Nº 802 o Ley de Reactivación y Saneamiento Socio-Económico de las Cooperativas Azucareras era subsanar la crisis existente en dichas empresas.

Pero la verdadera intención de este gobierno fue privatizar a las cooperativas, para deshacerse de ciertos compromisos o cargas sociales; y a la vez, que el Estado pueda ser objeto de préstamos de la Banca Internacional.

Varias empresas azucareras como Paramonga, Cartavio, Chucarapi, San Jacinto, Laredo y Pucalá, agobiados por la severa crisis social, económica y financiera por la que atravesaban, optaron por transferir sus acciones a inversionistas mediante OPAs o subastas públicas.

Sin embargo, dichos inversionistas resultaron ser viles estafadores (Jaime Mur Campoverde, Carlos Daniel Roncal Miñano y Ernesto Flores Vílchez), que ayudados por Decretos de Urgencia del gobierno central, se apropiaron ilícitamente de las acciones y patrimonio de los incautos azucareros, mediante fraudulentas e ilegales subastas. Estas estafas masivas, dieron lugar a sendas luchas reivindicativas por parte de los afectados. Pucalá se puso a la cabeza de esta estoica lucha, que la inició desde septiembre de 1999 y aún continúa en el terreno judicial, de la cual damos cuenta más adelante.

 

4.- LAS ADMINISTRACICONES JUDICIALES:

Debido al Decreto Legislativo N° 802, el 21 de setiembre de 1999, se inició el proceso de privatización de Pucalá el cual no dio el resultado que todos esperaban; por el contrario originó una serie de abusos y atropellos de los derechos laborales de los trabajadores, que dio lugar a que el Poder Judicial nombrara provisionalmente una Administración Judicial.

En el caso de Sociedades Anónimas, las Administraciones Judiciales realizan las funciones asociativas y ejecutivas de un Directorio, pero el resto de su organigrama sigue guardando el mismo esquema de empresas privadas de este rubro.

Estas Administraciones Judiciales, nombradas por el Poder Judicial son para resolver, en un periodo de tiempo determinado, los conflictos de carácter social – laboral y jurídico que pudieran haber en una empresa. En el caso de Pucalá su objetivo principal es convocar a Junta General de Accionistas, para que la empresa quede saneada jurídicamente.

En Pucalá, desde abril del 2004 hasta mayo del 2014, se han nombrado seis administraciones judiciales, siendo la última la del Lic. Luis Alberto Dávila Dávila, instalada el 18 de agosto de 2014. Ninguna de las cinco anteriores a la actual cumplió con el mandato judicial de velar por el respeto de los derechos de los trabajadores y convocar a la Junta General de Accionistas; todo lo contrario, se coludieron con el Consorcio Líder Azucarero del Norte (CLAN), permitiendo toda clase de abusos y atropellos de la dignidad y los derechos de los trabajadores, agudizando de esta manera, la crisis social, laboral y financiera.